jueves, 28 de octubre de 2010
Que se jo*** las feas.
sábado, 18 de septiembre de 2010
Las nuevas "Cindys"
sábado, 26 de junio de 2010
Del amor
En la entrada "De la faceta sexual del hombre" expliqué resumidamente la necesaria búsqueda de un equilibrio entre razón y el carácter animal (natural para no conllevar a falsas connotaciones).
El concepto de amor puede ilustrarse fácilmente por la relación materno-filial. Si analizamos el mundo animal con ojo crítico, no existe en la naturaleza un sentimiento al que podamos calificar como amor: los animales se mueven por puros instintos dirigidos hormonalmente para reproducirse y conservar su especie. Sin embargo, al estudiar la relación madre-hijo de algunas especies, el instinto de protección maternal puede asimilarse bastante al amor. Desde luego, una de las cosas más aberrantes que el exceso de razón humana ha conseguido es el hecho de que ciertas madres abandonen a sus hijos al nacer o que haya hijos inqueridos... Claramente, la culpa no es de los hijos... Es una carencia completa de amor, eliminando incluso el instinto de perpetuación de la especie. Tengo la firme convicción que el sentimiento de amor más bonito y fuerte es el que puede tener una madre con sus hijos, han sido creados en su seno, ella los ha formado en su interior, vínculos, misma sangre... El equilibrio natural se establece al nacimiento entre madre e hijo, el seguir conservandolo depende de si somos capaces de moderar la razón y saberla llevar correctamente. Si incluso antes de nacer, el equilibrio se desplaza demasiado en cualquiera de las dos partes, el hijo tendrá secuelas posteriores por falta de amor.
El concepto del amor en pareja es mucho más complejo. Los animales no se enamoran, en la naturaleza se dirige todo hormonalmente. Sin embargo el ser humano es capaz de establecer vínculos racionales sin requerir un condicionamiento hormonal gracias a la razón. Mi concepto de amor entre dos personas se basa en la afinidad: de la misma forma que al nacer se establecen vínculos materno-filiales, es posible establecer vínculos entre dos seres humanos, que se sientan cercanos y compenetrables. El sentimiento de "mariposas en el estómago" no es más que el presentimiento de afinidad con la otra persona. Si dicho presentimiento se confirma en una relación, se confirma que existe un equilibrio razón-ser natural que posibilita la continuación de la relación con un sentimiento que se fortifica cada día más, hasta consolidarla. He aquí el amor.
Por otra parte, existen distintos rangos de vínculos a establecer hasta llegar al amor: concebido como la "regla del 5", se establecen cinco estadíos en los que el vínculo entre dos personas se va fortaleciendo. Es posible ascender, pero es muy dificil descender, y el número de personas que pueden localizarse en cada estadío disminuye a medida que ascendemos.Además, los estadíos no son continuos, podemos pasar entre ellos. Los estadíos son:
1-Instinto: el más básico y puramente animal, una atracción por el físico de otra persona, quizá controlado hormonalmente según las necesidades.
2-Deseo: comienza a tener importancia la razón, excesiva probablemente en este primer estadío. El deseo se produce con el conocimiento exterior de otra persona y conlleva una búsqueda de placer (excesivamente racional). Las relaciones que se establecen tomando como base el deseo suelen fracasar.
3- Afecto: la razón se equilibra con el ser natural. Se establece un vínculo fuerte con otras personas después de tener ocasión de haberse conocido más profundamente. Las relaciones de afecto suelen ser numerosas pero no son excesivamente duraderas. Si no se consigue pasar al estadío siguiente, probablemente se pierda.
4-Cariño: prácticamente el equilibrio máximo. Poderoso vínculo entre personas afines o complementarias. El número de relaciones se reduce considerablemente pero los vínculos establecidos son muy fuertes y duraderos.
5-Amor: afinidad absoluta y complementariedad total entre dos personas. Equilibrio total. Es el vínculo más fuerte y se establece con muy pocas personas. Sin embargo, si este vínculo se rompe es posible cambiar totalmente la relación y pasar fácilmente al rechazo.
Resumiendo, desde mi punto de vista, el amor es un concepto de afinidades entre dos personas, en el que existe un perfecto equilibrio entre racionalidad y naturaleza que consigue establecer un vínculo poderoso entre ellos.
sábado, 22 de mayo de 2010
Stade Toulousain
martes, 23 de marzo de 2010
De la faceta "sexual" del ser humano
La complejidad del ser humano en sus distintas facetas es enorme, y prácticamente imposible de acotar entre dos extremos definidos.
Tras el breve resumen de filosofía barata contenido en la entrada "Del hombre y su naturaleza" y, puesto que considero que los aspectos de persistencia biológica y de persistencia ecológica son más fácilmente comprensibles, intentaré describir mi definición sobre aspecto sexual del hombre.
Como ya expliqué anteriormente la palabra "sexual" no denota única y exclusivamente los aspectos relativos al placer de tener relaciones sexuales, pero es una buena metáfora dialéctica. En cualquier caso, todo comienza por superar las necesidades fisio y ecológicas de este ser al que llamamos hombre. Si buscamos diferencias entre el hombre y el resto de los animales existen 2 fundamentales y visibles a simple vista, la razón y el placer, ¿podría darse el caso de que estuvieran ligados? Yo así lo creo. Podemos verlo mejor con un ejemplo, ¿no existe el celo en el mundo animal? Las hembras/machos son dirigidos hormonal o sensitivamente hacia el apareamiento, y en épocas carentes del mismo no son atraídos en absoluto por el sexo contrario, el ser humano es capaz de sobreponerse racionalmente al impulso animal del celo, bloqueandolo o inactivandolo. Excluyendo a algunos primates, que son capaces de ejecutar continuos ejercicios de masturbación, el resto de los animales está sometido a condiciones puramente ambientales y especie-específicas para sus relaciones sexuales, con un único fin, la procreación.
A este nivel, el hombre presente una ventaja evolutiva derivada de la razón, la anulación del instinto del celo le permite buscar un compañero/a (la palabra hombre incluye también a la mujer) basándose en afinidades, gustos, compatibilidades, en el amor (tema que será tratado más adelante). Sin embargo, la razón ha llevado a una búsqueda del placer, creamos métodos anticonceptivos para poder tener placer sin necesidad de procrear, no creo que existan cosas más satisfactorias que tener relaciones sexuales con una mujer a la que quieres (de nuevo el amor).
Al comienzo ya incidí, que no es sólo sexo todo lo que reluce, el matiz sexual posiblemente sea el más racionalmente equilibrado si hay amor, si es sólo placer vacío, nos desplaza de nuevo la balanza hacia la irracionalidad. Y al hilo de esto, podemos añadir muchas otras situaciones de la vida cotidiana del ser humana; comenzando como no podía ser de otra forma, por el dinero: "Poderoso caballero es don dinero". Desde mi punto de vista, uno de los mayores males de la humanidad. ¿No os habeis parado a pensar que el dinero, ese pedazo de cobre o ese papel sucio que tanto nos satisface, no es más que eso? No deja de ser un símbolo de la desigualdad, al fin y al cabo es un trueque entre dos actividades, las que debido a invenciones y cuentos económicos del tipo de inflación, demanda, oferta, es posible variar su valor aumentando grandiosamente las diferencias sociales entre seres humanos que son biológica y ecológicamente iguales... Existen muchos refranes en lengua española para ilustrar las diferencias comportamentales entre "pobres" (que palabra tan fea) y "ricos" (una palabra aún más fea), pero para quedarme con uno lo dejo en "No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita". La riqueza no es una cuestión de posesión, si no de convivencia, de aceptación, de personalidad; me gustaría saber cuantos suicidios se han dado de personas adineradas que podían tener de todo, nunca satisfechos con nada, porque la razón desequilibrada es capaz de crear necesidades inimaginables, IPOD, móvil táctil, zapatillas converse, coches caros... Esas novedades surgen a la orden del día y nos atacan con medidas publicitarias no demasiado morales. Sin embargo, ¿las necesitamos realmente? Si no escuchas música por la calle, puedes pensar en mil cosas, reflexionar, buscar respuestas, preguntarte que es de ti, recordar viejos momentos; y si eso te aburre, amigo mío, te doy mi más sincero pésame, estas vacío, has caído en el irracionalismo letal consecuencia del exceso de racionalismo, buen viaje...
Resumiendo y concluyendo, el aspecto sexual del hombre incluye todo aquel matiz que trasciende por encima de los conceptos vitales y ambientales. Sin embargo, no debemos caer en el engaño y dejarnos llevar por la vida fácil, que se estila en nuestros días... Esta rendición, conlleva una victoria suprema de la razón sobre el aspecto animal, desequilibrio en favor de la razón que paradojicamente nos transporta hacia la irración más pura y agresiva, inmensamente peor que la animal... Guerras, desigualdades, hambre... El hombre virtuoso es el que encuentra el punto medio, se es más humano siendo un poquito más animal.
martes, 23 de febrero de 2010
Del hombre y su naturaleza
Ortega y Gasset
Desde que recuerdo tener conciencia, siempre me he preguntado por ciertas cosas que aunque aparentemente no significan nada en el cotidiano hacer del día a día, conllevan una serie de cuestiones interiores que perfilan nuestra existencia. Durante el proceso evolutivo, el hombre (o la humanidad mejor dicho) se ha formulado estas mismas preguntas intentando responder a las incógnitas y obstáculos que encontraba... No pretendo ni mucho menos hacer un repaso filosófico sobre figuras influyentes en el pensamiento actual, sería un trabajo complejo e interminable.; no, mi objetivo es mucho más simple, exponer mi concepción del mundo y la naturaleza humana mediante unas cuantas sesiones de filosofía barata. De esta manera, podremos abordar los problemas que incomodan a nuestra especie. Y digo bien, especie. Vamos allá.
Encuadrado a mitad de camino en el proceso evolutivo descrito por Charles Darwin, como Origen de las Especies, el ser humano todavía no ha terminado de encontrar su lugar en la naturaleza. El problema principal deriva de la característica diferencial de este animal llamado hombre, con el resto de animales que pueblan la tierra: la razón. La razón humana es una ventaja evolutiva, no hay lugar a dudas, pero sin lograr un perfecto dominio de la misma, el equilibrio razón/irrazón (o ciencia/inconsciencia, como ustedes gusten) puede tener efectos devastadores.
Consideración del hombre animal. Antes que nada debemos considerar al hombre como un animal en su estado puro, con el objetivo final de reinstaurar el equilibrio racional. A este nivel, el hombre presenta 3 aspectos diferenciados:
- 1) El hombre como ser "natural": implica el concepto más instintivo y animal propiamente dicho. Cualquier ente que consideremos vivo debe cumplir las 3 funciones vitales: nutrición, relación y reproducción.
La nutrición es un proceso vitalmente esencial para cualquier ser vivo. Sin el aporte de energía y material plástico (entre otras muchas sustancias) requeridos por el mismo, cualquier tipo de vida o persistencia es inviable. A este nivel hablaríamos de "persistencia del individuo". La privación de agua y alimentos debe ser considerado como el peor de los castigos, ya que radica en la esencialidad de la vida.
La relación, que no debe confundirse con el factor social, es un concepto que engloba los vínculos que el hombre establece con el medio y con el resto de seres vivos del ambiente. Considerando al hombre como único ser racional de la naturaleza terrestre, y por tanto como superior (a este nivel lo aceptaremos, pero este término debe ser discutido), ha logrado satisfacer dichos vínculos modificando la estructura ambiental y adquiriendo el control sobre un gran número del resto de seres vivos, que usa para sus fines. De cualquier forma, si, hipotéticamente, aislasemos a un sujeto experimental humano de tal forma que desde su nacimiento no tuviese contacto alguno ni con el medio ni con otros seres vivos (como por ejemplo dentro de una habitación aséptica, en la que se le suministre alimento y agua de forma automática), dudo que su existencia fuese viable. A este nivel deberíamos hablar de "persistencia ecológica".
La reproducción es el fin último de cualquier especie. Comenzando desde bacterias (e incluso los virus, si queremos clasificarlos como seres vivientes) hasta los últimos escalones de la cadena evolutiva, la necesidad básica de postergar la especie tiene vital importancia. Sin embargo, como luego veremos, la reproducción en el hombre no constituye una visión biológica exclusiva. En cualquier caso, hablaríamos de "persistencia biológica".
- 2) El hombre como ser "social". Lo antes comentado no tiene tracendencia racional, la razón comienza a hacerse factible cuando el ser humano se agrupa con otros seres de su misma especie. La formación de grupos es básica para la realización del ser humano como hombre (la obtención del equilibrio instintivo-racional). De hecho, los grupos se forman sin el consentimiento propio del individuo (de ahí que tampoco sea totalmente racional): así, no elegimos en que familia queremos vivir, pero el grupo familiar es el primero que se forma, grupo elemental para la constitución del ser humano. Existen numerosas formas de agrupación en colectivos muy diferentes, según ideologías, credos, pensamientos, sentimientos... El ser humano requiere de otros para, junto a ellos, prodigarse en su racionalismo. Se observan diferencias claras con los animales eminentemente solitarios y aislados: si privasemos a un ser humano recién nacido únicamente de su contacto social con otros hombres, no podría desarrollarse como tal, sería eminentemente un ser humano salvaje, sin ningún tipo de carácter social: ¿podríamos llamarlos ser humano? Obviamente no, se movería únicamente por instintos primitivos y animales. He aquí la paradoja, el hombre requiere realizarse en su racionalismo sin excederse pero superando el nivel instintivo. Acabamos de llegar a la "persistencia colectiva" del ser humano. No debemos olvidar en cualquier caso que en la naturaleza existen ejemplos claros y concretos de entes vivos eminentemente sociales, desde la capacidad de Pseudomonas aeruginosa para formar biofilms comunitarios, la organizada jerarquía de hormigas y abejas o la estructura social de algunos grandes mamíferos como los leones. Otro ejemplo de la concepción "animalista" del hombre.
lunes, 25 de enero de 2010
Fábula del becario y la raposa
-"¡Que suerte la mía!-exclamó entusiasmado el estudiante- así podré hacer y aprender algo de ciencia y de paso, conocer una posible salida al mundo laboral, que se aproxima fatidicamente".
Con esto pasó a convertirse en becario. Se decidió a contactar con varios proyectos para tantear sus posibilidades y ver cual sería su opción más adecuada. Entre los encargados de estos se encontraba la raposa, quien al conocer el perfil de nuestro becario se mostró encantada con el mismo y le colmó de buenas palabras, de halagos, de lisonjas,
-"Yo te acepto conmigo, no sigas buscando más cosas, quiero a gente tan buena y comprometida como tú"-
¡Maldita vanidad! La lengua viperina de la raposa había hecho mella en el becario, que se despreocupó de seguir tanteando proyectos y se centró en el resto de sus ocupaciones.
Y fueron pasando los días hasta el momento en que comenzaba la beca, y el becario se dirigió con paso decidido al lugar de trabajo de la raposa. ¡Cual sería su sorpresa cuando al entrar vio una ausencia total de orden, el caos sobre mesa sillas y estanterías en el despacho! La cosa empezaba regular, pero el optimismo del becario le echaba hacia delante. -"Seguro que el laboratorio es mejor..."-
Y llegó al laboratorio... su lugar de trabajo era una acumulación de cajas viejas de galletas y otros productos alimenticios llenas de matraces con Dios sabe qué productos, lleno de polvo y suciedad y con material del tiempo de Maricastaña... Nada de ausencia de caos. Los productos se acumulaban sin orden predefinido, armarios viejos llenos de botes, algunos oxidados, con productos pasados de fecha. La raposa, no sabemos si por cierta manía persecutoria, tenía énfasis por guardar todo para un posible uso futuro, que finalmente no se daba y que no hacía más que contribuir al desorden y al caos; cuentan que de las primeras tareas del becario fue ayudar a pasar los prodcutos desde una nevera averiada a otra nueva, la raposa al ver la nevera nueva no lo dudó e incluso guardó para más adelante las bolsas de plástico que envolvían las baldas de la nevera nueva...
Lo peor no había hecho sino empezar: el inexperto becario, de inmediato se vio desbordado por las numerosas tareas que debía realizar, se afanaba en intentar cumplir los requerimientos de la raposa, que por otra parte nunca estaba presente en el laboratorio, pero no tenía práctica ni destreza suficiente y ocurrió lo que tenía que ocurrir... Un accidente laboral, quemadura de segundo grado en la muñeca izquierda y la región interdigital de la mano derecha; la culpa: 2 rotavapores, 2 reacciones y la purificación de 40 gramos de producto por separación en columna de gel de sílice en cloroformo... ¡de forma simultánea! No cabía en cabeza semejante labor en manos de un becario recién llegado. El resultado: 4 días de baja laboral y unas pequeñas cicatrices, y la excusa de la raposa: -"No, es que cuando viniste el lunes y te lesionaste estabas muy rojito, habías estado tomando el sol durante el finde semana, ¿verdad?"-
El becario no lo podía creer, además de haberse lesionado por una intransigencia monumental, era él quien tenía la culpa...
Tras la baja continuó la rutina diaria en el laboratorio: a días trabajaba solo, la mayor parte del tiempo se veía superado por el trabajo y le estaba cogiendo una verdadera aversión a la química por culpa de la raposa, esto fue minando las ganas y la ilusión del becario que se iban disipando poco a poco entre vapores de éter y disoluciones saturadas de permanganato. A veces sentía ganas de abandonar, y sólo la ayuda inigualable y el apoyo continuo de su paciente compañera de fatigas en el laboratorio, a quien siempre estará profundamente agradecido, hizo que sacase fuerzas de donde no las había y llegase al tramo final de su aventura investigadora.
Final de disfrute de la beca y el becario volvió a ser el estudiante inicial con unas cuantas lecciones aprendidas para la vida, un curso intensivo en técnicas y manejo de material de laboratorio y algún que otro euro más en el bolsillo. Sin embargo, esta primera experiencia laboral no podrá olvidarla fácilmente. A pesar de ello, las ganas de salir al mundo laboral están volviendo a intensificarse...
Moraleja:
"Nunca te fies de unas palabras bonitas, pueden dar lugar a una lección dura de aprender"
Nota: a pesar de lo acontecido a nuestro becario, hubo compañeras que disfrutaron aprendiendo con dicha beca. La culpa no es de la ciencia. El problema fue con la elección de la raposa