jueves, 28 de octubre de 2010

Que se jo*** las feas.

Empiezo a estar harto. Harto de la demagogia, harto de la política barata que nos brindan desde arriba, harto de que se politicen muertos, comentarios y pensamientos, harto del término politicamente incorrecto, harto de los hooligans partidistas, harto del borreguismo nacional, harto de la bipolarización de la sociedad, harto en resumen de la vida política española.
De las últimas, todo el cisco montado en torno a las declaraciones del alcalde de Valladolid. El hombre no ha estado acertado, la verdad... No conozco ni su nombre, no sé las luces que tendrá pero en cualquier caso, hay veces que la boca es mejor dejarla cerradita. Ahora bien, los polémicos atributos que concedía a la recién inaugurada ministra de Sanidad - Dios nos pille confesaos- pueden ser impropios para un hombre de su cargo, intolerables en las circunstancias bipartidistas en las que nos encontramos, "políticamente incorrectos", obscenos, desconsiderados, maleducados, degradantes... para la propia persona de la señorita Pajín. Pero, me niego a ver en dichos comentarios ni un solo ápice de sexismo. Y es lo que me revienta.
Al día siguiente, llegó don Pepe Blanco -grande de España- acusando de sexista al edil vallisoletano y que si el partido popular (que ni es famoso ni es del pueblo) cometía una atrocidad teniendo a tal persona entre sus filas. Toda la cúpula pepista (del PP, no del señor Blanco) con las manos a la cabeza y al cuello de nuestro alcalde, que una vez vuelto a sus cabales, reculó pidiendo perdón a la ministra. Pero volvamos a lo del sexismo... Sexismo es la discriminación de personas de un sexo por considerarlo inferior al otro, el alcalde no rebajó en ningún momento el nivel del sexo de la ministra, arremetiendo únicamente contra su persona física. No es sexismo. El alcalde hablaba sólo de una persona individual, no del género femenino. No es sexismo. La libertad de expresión es lo que tiene, si la aceptamos completamente, hay gente que no sabe usarla correctamente, pero pidió perdón.
No estoy intentando ni mucho menos justificar ni defender al alcalde, no señor. Ahí se las entienda el buen hombre por no saber callarse la boca. Sin embargo empiezo a estar más que harto de que se haga campaña política por minucias de este tipo. Así, surgen aberraciones como el ministerio de Igualdad que lo único que hace es desigualar la balanza hombre-mujer, haciendo del género femenino el débil.
Vamos, que estas cosas sirven para hacernos olvidar los verdaderos problemas que tenemos, que no son pocos: crisis económica, paro, corrupción, falta de valores...
Y empiezo a estar harto... Los políticos a arreglar esta mierda, y la que sea fea... que se joda.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Las nuevas "Cindys"

"¡¡Mamá, mamá!! ¡¡Ya sé que quiero ser de mayor!!""
"A ver dime Fulanita"
"Pues... pues... pues... ¡QUIERO SER UNA CINDY!"
"¡Ah! Pues claro... Rubia, guapa, con dinero, un deportivo rojo descapotable último modelo y un novio con tableta de chocolate... Si no me has salido tonta, bonita.
"No, no, no, mamá... Quiero ser Cindy de esas con barbas progresistas desfasadas, de las que no han dado un palo al agua en su vida y que se creen representantes de un colectivo para repartirse el jugoso pastel. ¡Ese es el chollo, mamá!
" ¡Pero bueno, niña! ¿Qué tipo de Cindys son esas?
" Mira que no te enteras de nada... Quiero ser Cindy...calista.
Y así está el panorama nacional para el día 29 de septiembre, señores. Una huelga general programada desde hace por lo menos 4 meses. Pantomima y/o tomadura de pelo serían términos no menos acertados para designarla. Un parón programado en un país en crisis, en supuesto beneficio de los trabajadores en el que ciertas asociaciones intentan reclutar a los mismos para hacerlo. Desde mi humilde punto de vista no tiene mucho que ver con los intereses de estos... ¿Acaso no debería ser promovida por los trabajadores y no por sus pseudorepresentantes políticos? ¿No deberían ser los colegios y colectivos de trabajadores los que saliesen a la calle, exigiendo una política laboral más justa? Sin embargo, siempre los primeros en estas cosas son los mismos, las mismas caras, las mismas manos políticas, pulcras y pulidas sosteniendo las pancartas manifestantes, dejando atrás las encalladas manos de los trabajadores cuyas peticiones quedan ahogadas en trámites burocráticos. Pregunten, pregunten si no a los mineros asturianos, a los agricultores de jaen...
No soy demasiado docto en la vida política, pero desde que tengo uso de razón siempre he visto al señor don Cándido Méndez como dirigente de la Unión General de Trabajadores, esto es, cerca de más de 10 años... Perdonénme mi ignorancia política y sindical, ya que desconozco el salario que el señor Méndez recibe y sin que esto sea ningún obstáculo ni condicionante para influenciarme en mis opiniones, debo decir que dicha presencia me parece vergonzosa... El tiempo evoluciona a pasos quizá excesivamente rápidos y la sociedad debería seguir al mismo, pero en temas políticos no hay renovación, en términos laborales no existen o no pueden existir ideas novedosas... La revolución industrial hace tiempo que pasó, han desaparecido los edificios de obreros, en los que vivían hacinadas hasta 20 personas en un espacio muy reducido, se ha mejorado (aunque sin llegar a equipararse totalmente) la situación laboral de la mujer, sanidad, educación, reducción de contaminantes, el auge del sector servicios, ¡ha cambiado el modelo de trabajador! Estamos en el siglo XXI, en el que unas ideas desfasadas lo único que hacen es comprometer el esfuerzo del buen trabajador en beneficio de un miembro de plantilla desganado y trivial para el equipo en el que está. Pues bien, una de dos, o los dirigentes sindicales tienen esas ideas y por lo tanto sería conveniente y provechoso para la sociedad un cambio: bien de ideas, bien de dirigentes; o, el pastel de ser sindicalista es demasiado jugoso y quieren seguir repartiéndoselo ellos.
No voy a pedir que no se vaya a la pantomima, perdón, digo huelga general, pero si recomendaría, en caso de dar una respuesta afirmativa, que se reflexione pausadamente sobre los beneficios de la misma: para el trabajador o para el sindicato. No faltarán desde luego, los que vayan alegando sus derechos para poder perder un día de trabajo sin necesidad de recuperarlo: espero que sean los menos, y que los que acudan sea por no reflexionar, por que si hay algo que me come las entrañas son los pésimos trabajadores, y esto ratificaría la hipótesis de que esta clase abunda en nuestro país...
Y sí, hay que apretarse el cinturón, llevamos tiempo apretándonoslo y sabemos como hacerlo aún a riesgo de irnos por la pata de abajo, pero es ahora donde deben de salir los buenos trabajadores, los que levantarán el país... No a base de huelgas sindicales, sino con un granito de arena, que día a día irá aflojando la presión que nos oprime el bajo vientre.
Sólo espero que algo se encienda dentro de cada uno de los que leais estas líneas y penseis si de verdad el trabajador está tan desamparado en la empresa y tan protegido por el sindicato, y sobre todo, empezad a plantearos la posibilidad remota de que ya es tiempo de que nos dejen de tomar el pelo...
Y ya sabéis, niños y niñas, las Cindys, mejor que sean de plástico...

sábado, 26 de junio de 2010

Del amor

Después de una breve pausa, retomo las lecciones de filosofía barata tratando el complejo tema del amor. Aunque a priori pueda parecerlo, amor y animalismo no son dos conceptos que estén enfrentados.
En la entrada "De la faceta sexual del hombre" expliqué resumidamente la necesaria búsqueda de un equilibrio entre razón y el carácter animal (natural para no conllevar a falsas connotaciones).
El concepto de amor puede ilustrarse fácilmente por la relación materno-filial. Si analizamos el mundo animal con ojo crítico, no existe en la naturaleza un sentimiento al que podamos calificar como amor: los animales se mueven por puros instintos dirigidos hormonalmente para reproducirse y conservar su especie. Sin embargo, al estudiar la relación madre-hijo de algunas especies, el instinto de protección maternal puede asimilarse bastante al amor. Desde luego, una de las cosas más aberrantes que el exceso de razón humana ha conseguido es el hecho de que ciertas madres abandonen a sus hijos al nacer o que haya hijos inqueridos... Claramente, la culpa no es de los hijos... Es una carencia completa de amor, eliminando incluso el instinto de perpetuación de la especie. Tengo la firme convicción que el sentimiento de amor más bonito y fuerte es el que puede tener una madre con sus hijos, han sido creados en su seno, ella los ha formado en su interior, vínculos, misma sangre... El equilibrio natural se establece al nacimiento entre madre e hijo, el seguir conservandolo depende de si somos capaces de moderar la razón y saberla llevar correctamente. Si incluso antes de nacer, el equilibrio se desplaza demasiado en cualquiera de las dos partes, el hijo tendrá secuelas posteriores por falta de amor.
El concepto del amor en pareja es mucho más complejo. Los animales no se enamoran, en la naturaleza se dirige todo hormonalmente. Sin embargo el ser humano es capaz de establecer vínculos racionales sin requerir un condicionamiento hormonal gracias a la razón. Mi concepto de amor entre dos personas se basa en la afinidad: de la misma forma que al nacer se establecen vínculos materno-filiales, es posible establecer vínculos entre dos seres humanos, que se sientan cercanos y compenetrables. El sentimiento de "mariposas en el estómago" no es más que el presentimiento de afinidad con la otra persona. Si dicho presentimiento se confirma en una relación, se confirma que existe un equilibrio razón-ser natural que posibilita la continuación de la relación con un sentimiento que se fortifica cada día más, hasta consolidarla. He aquí el amor.
Por otra parte, existen distintos rangos de vínculos a establecer hasta llegar al amor: concebido como la "regla del 5", se establecen cinco estadíos en los que el vínculo entre dos personas se va fortaleciendo. Es posible ascender, pero es muy dificil descender, y el número de personas que pueden localizarse en cada estadío disminuye a medida que ascendemos.Además, los estadíos no son continuos, podemos pasar entre ellos. Los estadíos son:
1-Instinto: el más básico y puramente animal, una atracción por el físico de otra persona, quizá controlado hormonalmente según las necesidades.
2-Deseo: comienza a tener importancia la razón, excesiva probablemente en este primer estadío. El deseo se produce con el conocimiento exterior de otra persona y conlleva una búsqueda de placer (excesivamente racional). Las relaciones que se establecen tomando como base el deseo suelen fracasar.
3- Afecto: la razón se equilibra con el ser natural. Se establece un vínculo fuerte con otras personas después de tener ocasión de haberse conocido más profundamente. Las relaciones de afecto suelen ser numerosas pero no son excesivamente duraderas. Si no se consigue pasar al estadío siguiente, probablemente se pierda.
4-Cariño: prácticamente el equilibrio máximo. Poderoso vínculo entre personas afines o complementarias. El número de relaciones se reduce considerablemente pero los vínculos establecidos son muy fuertes y duraderos.
5-Amor: afinidad absoluta y complementariedad total entre dos personas. Equilibrio total. Es el vínculo más fuerte y se establece con muy pocas personas. Sin embargo, si este vínculo se rompe es posible cambiar totalmente la relación y pasar fácilmente al rechazo.

Resumiendo, desde mi punto de vista, el amor es un concepto de afinidades entre dos personas, en el que existe un perfecto equilibrio entre racionalidad y naturaleza que consigue establecer un vínculo poderoso entre ellos.

sábado, 22 de mayo de 2010

Stade Toulousain

8 de Mayo, fiesta de la victoria de 1945.
Era el día perfecto.
Dos entradas adquiridas en la billetería web del equipo, la camiseta recién comprada bien ceñida y unas ganas enormes de disfrutar de lo que creía que iba a ser un día de rugby... ¡que equivocado estaba!
La semana había pasado bastante lluviosa, pero afortunadamente el sábado por la mañana el cielo estaba claro y no pintaba lluvia; puedo decir que hacía algo de calor.
Un restaurante a horario francés de calidad culinaria notable pero con un ciertamente deficiente tiempo de servicio... ¿De beber? "Une garrafe d'eau. S'il vous plait". La noche anterior seguía latiendo en mi cabeza, demasiada cerveza en Le Dedanu, si. Un helado en el Sorbet d'amour, mil y un sabores, algunos que no habria imaginado jamás, yo lo tomaré de Diamant et Crème brulée.
"Coge la bandera Thom, de paso déjame subir, tengo que ir al servicio..."
Somos 5 por el momento, en el estadio nos rencontramos con los 3 que faltan. Tiempo justo para tomar una cerveza fresquita antes de entrar, hay que entonar el cuerpo.
Llegamos, primeras impresiones... ¡Aquí hay más gente que en la guerra! Miiiiiince, como encontraremos a los que faltan..." Como dijo César, Audaces fortuna juvat, estamos todos y para dentro que no nos da tiempo ni a beber una cerveza.
Sitios en zona marathon, los jugadores a apenas 10 metros, se palpa la emoción. Primeros cantos desde la zona del virage... relativamente tímidos. Tengo gafas de sol, menos mal, el sol pega de frente y bastante intenso.
Banda, vuelta al ruedo. La gente empieza a compenetrarse con el estadio. Se empieza a escuchar a una voz, TOU-LOU-SAIN, TOU- LOU-SAIN!!! Impaciencia por ver comenzar el espectaculo, compensada, a medias con un repaso de los mejores ensayos de la temporada.
Sé que los dos equipos están en el tunel, esperando salir; aunque no pudiese verlo en la pantalla gigante delante de mi, se siente en el ambiente...
Aquí salen, los jugadores locales, los nuestros, son aclamados, ¡sois heroes! Gracias!
Calentamiento audaz, tiene razón el refrán, es un juego de hombres... Gentlemen, en cuerpos de 4 x 4. Enfrente, Castres Olympique, no es la primera vez que se enfrentan, el Stade ha sido vencedor esta temporada. Veamos que pasa....
Comienza el partido... En 10 minutos, estamos 16-0. Sin embargo, no es el poderío sobre el campo lo que me embiraga... es alrededor, me siento flotar, sobre toda la marea humana. Sólo hay un sentimiento, somos uno con el equipo, los jugadores lo saben, y el público sabe que se van a dejar la piel.
Melé del lado de Castres... El grupo de seguidores, deben ser completamente respetados, corea con locura "C O, C O". Están pudiendo... Se levanta el resto del estadio, puede que cerca de 30.000 espectadores. Mucha gente y una voz: "TOU-LOU-SAIN, TOU-LOU-SAIN". El Stade reacciona, los gordos empujan, los castrenses no pueden aguantar y la melé se quiebra... Penalité para los tolosanos. Vamos sumando, 4 ensayos y sus transformaciones.
Se pasa de los cantos de ánimo a los cantos de fiesta: el que no salte no es Toulousain, impresionante... Saltando todos a una: un espiritú, el del rugby; dos colores, el blanco y negro, un equipo, el Stade Toulousain. "On est, on est, on est en demie, on est en demie, on est en demie!!!" Nos hemos clasificado, la victoria ha sido contundente, el ambiente inmejorable y salgo del estadio aturdido y embelesado. Respeto y fuerza, táctica y agresividad, técnica y potencia, todo se encuentra en el deporte. Sin embargo, nunca imaginé vivir tal emoción... Dicen que me estoy haciendo un rugbyman...
(Desafortunadamente, el Stade Toulousain fue eliminado del Top 14, el viernes 14 de mayo por Perpignan, en un mal partido de los tolosanos... Sin embargo, desde la plaza de Capitole, en pleno centro de Toulouse, tuve el placer de ver la final de la Heineken cup- coupe d'Europe, en un partido tenso contra Biarritz, le Stade hizo los deberes y se llevó la copa por un punto de diferencia... No soy tolosano de origen, hijo adoptivo quizá, pero las sensaciones vividas con el equipo son totalmente inolvidables!)
ALLEZ LE STADE, ALLEZ!!!!

martes, 23 de marzo de 2010

De la faceta "sexual" del ser humano

"La virtud se encuentra en el punto medio" René Descartes, Discurso del método.

La complejidad del ser humano en sus distintas facetas es enorme, y prácticamente imposible de acotar entre dos extremos definidos.
Tras el breve resumen de filosofía barata contenido en la entrada "Del hombre y su naturaleza" y, puesto que considero que los aspectos de persistencia biológica y de persistencia ecológica son más fácilmente comprensibles, intentaré describir mi definición sobre aspecto sexual del hombre.
Como ya expliqué anteriormente la palabra "sexual" no denota única y exclusivamente los aspectos relativos al placer de tener relaciones sexuales, pero es una buena metáfora dialéctica. En cualquier caso, todo comienza por superar las necesidades fisio y ecológicas de este ser al que llamamos hombre. Si buscamos diferencias entre el hombre y el resto de los animales existen 2 fundamentales y visibles a simple vista, la razón y el placer, ¿podría darse el caso de que estuvieran ligados? Yo así lo creo. Podemos verlo mejor con un ejemplo, ¿no existe el celo en el mundo animal? Las hembras/machos son dirigidos hormonal o sensitivamente hacia el apareamiento, y en épocas carentes del mismo no son atraídos en absoluto por el sexo contrario, el ser humano es capaz de sobreponerse racionalmente al impulso animal del celo, bloqueandolo o inactivandolo. Excluyendo a algunos primates, que son capaces de ejecutar continuos ejercicios de masturbación, el resto de los animales está sometido a condiciones puramente ambientales y especie-específicas para sus relaciones sexuales, con un único fin, la procreación.
A este nivel, el hombre presente una ventaja evolutiva derivada de la razón, la anulación del instinto del celo le permite buscar un compañero/a (la palabra hombre incluye también a la mujer) basándose en afinidades, gustos, compatibilidades, en el amor (tema que será tratado más adelante). Sin embargo, la razón ha llevado a una búsqueda del placer, creamos métodos anticonceptivos para poder tener placer sin necesidad de procrear, no creo que existan cosas más satisfactorias que tener relaciones sexuales con una mujer a la que quieres (de nuevo el amor).
Al comienzo ya incidí, que no es sólo sexo todo lo que reluce, el matiz sexual posiblemente sea el más racionalmente equilibrado si hay amor, si es sólo placer vacío, nos desplaza de nuevo la balanza hacia la irracionalidad. Y al hilo de esto, podemos añadir muchas otras situaciones de la vida cotidiana del ser humana; comenzando como no podía ser de otra forma, por el dinero: "Poderoso caballero es don dinero". Desde mi punto de vista, uno de los mayores males de la humanidad. ¿No os habeis parado a pensar que el dinero, ese pedazo de cobre o ese papel sucio que tanto nos satisface, no es más que eso? No deja de ser un símbolo de la desigualdad, al fin y al cabo es un trueque entre dos actividades, las que debido a invenciones y cuentos económicos del tipo de inflación, demanda, oferta, es posible variar su valor aumentando grandiosamente las diferencias sociales entre seres humanos que son biológica y ecológicamente iguales... Existen muchos refranes en lengua española para ilustrar las diferencias comportamentales entre "pobres" (que palabra tan fea) y "ricos" (una palabra aún más fea), pero para quedarme con uno lo dejo en "No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita". La riqueza no es una cuestión de posesión, si no de convivencia, de aceptación, de personalidad; me gustaría saber cuantos suicidios se han dado de personas adineradas que podían tener de todo, nunca satisfechos con nada, porque la razón desequilibrada es capaz de crear necesidades inimaginables, IPOD, móvil táctil, zapatillas converse, coches caros... Esas novedades surgen a la orden del día y nos atacan con medidas publicitarias no demasiado morales. Sin embargo, ¿las necesitamos realmente? Si no escuchas música por la calle, puedes pensar en mil cosas, reflexionar, buscar respuestas, preguntarte que es de ti, recordar viejos momentos; y si eso te aburre, amigo mío, te doy mi más sincero pésame, estas vacío, has caído en el irracionalismo letal consecuencia del exceso de racionalismo, buen viaje...
Resumiendo y concluyendo, el aspecto sexual del hombre incluye todo aquel matiz que trasciende por encima de los conceptos vitales y ambientales. Sin embargo, no debemos caer en el engaño y dejarnos llevar por la vida fácil, que se estila en nuestros días... Esta rendición, conlleva una victoria suprema de la razón sobre el aspecto animal, desequilibrio en favor de la razón que paradojicamente nos transporta hacia la irración más pura y agresiva, inmensamente peor que la animal... Guerras, desigualdades, hambre... El hombre virtuoso es el que encuentra el punto medio, se es más humano siendo un poquito más animal.

martes, 23 de febrero de 2010

Del hombre y su naturaleza

"Toda vida es lucha, un esfuerzo por ser sí misma"
Ortega y Gasset

Desde que recuerdo tener conciencia, siempre me he preguntado por ciertas cosas que aunque aparentemente no significan nada en el cotidiano hacer del día a día, conllevan una serie de cuestiones interiores que perfilan nuestra existencia. Durante el proceso evolutivo, el hombre (o la humanidad mejor dicho) se ha formulado estas mismas preguntas intentando responder a las incógnitas y obstáculos que encontraba... No pretendo ni mucho menos hacer un repaso filosófico sobre figuras influyentes en el pensamiento actual, sería un trabajo complejo e interminable.; no, mi objetivo es mucho más simple, exponer mi concepción del mundo y la naturaleza humana mediante unas cuantas sesiones de filosofía barata. De esta manera, podremos abordar los problemas que incomodan a nuestra especie. Y digo bien, especie. Vamos allá.

Encuadrado a mitad de camino en el proceso evolutivo descrito por Charles Darwin, como Origen de las Especies, el ser humano todavía no ha terminado de encontrar su lugar en la naturaleza. El problema principal deriva de la característica diferencial de este animal llamado hombre, con el resto de animales que pueblan la tierra: la razón. La razón humana es una ventaja evolutiva, no hay lugar a dudas, pero sin lograr un perfecto dominio de la misma, el equilibrio razón/irrazón (o ciencia/inconsciencia, como ustedes gusten) puede tener efectos devastadores.


Consideración del hombre animal. Antes que nada debemos considerar al hombre como un animal en su estado puro, con el objetivo final de reinstaurar el equilibrio racional. A este nivel, el hombre presenta 3 aspectos diferenciados:

- 1) El hombre como ser "natural": implica el concepto más instintivo y animal propiamente dicho. Cualquier ente que consideremos vivo debe cumplir las 3 funciones vitales: nutrición, relación y reproducción.
La nutrición es un proceso vitalmente esencial para cualquier ser vivo. Sin el aporte de energía y material plástico (entre otras muchas sustancias) requeridos por el mismo, cualquier tipo de vida o persistencia es inviable. A este nivel hablaríamos de "persistencia del individuo". La privación de agua y alimentos debe ser considerado como el peor de los castigos, ya que radica en la esencialidad de la vida.
La relación, que no debe confundirse con el factor social, es un concepto que engloba los vínculos que el hombre establece con el medio y con el resto de seres vivos del ambiente. Considerando al hombre como único ser racional de la naturaleza terrestre, y por tanto como superior (a este nivel lo aceptaremos, pero este término debe ser discutido), ha logrado satisfacer dichos vínculos modificando la estructura ambiental y adquiriendo el control sobre un gran número del resto de seres vivos, que usa para sus fines. De cualquier forma, si, hipotéticamente, aislasemos a un sujeto experimental humano de tal forma que desde su nacimiento no tuviese contacto alguno ni con el medio ni con otros seres vivos (como por ejemplo dentro de una habitación aséptica, en la que se le suministre alimento y agua de forma automática), dudo que su existencia fuese viable. A este nivel deberíamos hablar de "persistencia ecológica".
La reproducción es el fin último de cualquier especie. Comenzando desde bacterias (e incluso los virus, si queremos clasificarlos como seres vivientes) hasta los últimos escalones de la cadena evolutiva, la necesidad básica de postergar la especie tiene vital importancia. Sin embargo, como luego veremos, la reproducción en el hombre no constituye una visión biológica exclusiva. En cualquier caso, hablaríamos de "persistencia biológica".

- 2) El hombre como ser "social". Lo antes comentado no tiene tracendencia racional, la razón comienza a hacerse factible cuando el ser humano se agrupa con otros seres de su misma especie. La formación de grupos es básica para la realización del ser humano como hombre (la obtención del equilibrio instintivo-racional). De hecho, los grupos se forman sin el consentimiento propio del individuo (de ahí que tampoco sea totalmente racional): así, no elegimos en que familia queremos vivir, pero el grupo familiar es el primero que se forma, grupo elemental para la constitución del ser humano. Existen numerosas formas de agrupación en colectivos muy diferentes, según ideologías, credos, pensamientos, sentimientos... El ser humano requiere de otros para, junto a ellos, prodigarse en su racionalismo. Se observan diferencias claras con los animales eminentemente solitarios y aislados: si privasemos a un ser humano recién nacido únicamente de su contacto social con otros hombres, no podría desarrollarse como tal, sería eminentemente un ser humano salvaje, sin ningún tipo de carácter social: ¿podríamos llamarlos ser humano? Obviamente no, se movería únicamente por instintos primitivos y animales. He aquí la paradoja, el hombre requiere realizarse en su racionalismo sin excederse pero superando el nivel instintivo. Acabamos de llegar a la "persistencia colectiva" del ser humano. No debemos olvidar en cualquier caso que en la naturaleza existen ejemplos claros y concretos de entes vivos eminentemente sociales, desde la capacidad de Pseudomonas aeruginosa para formar biofilms comunitarios, la organizada jerarquía de hormigas y abejas o la estructura social de algunos grandes mamíferos como los leones. Otro ejemplo de la concepción "animalista" del hombre.

-3) El hombre como ser "sexual": llegamos a la fase más compleja del ser humano, en este estadío la razón juega un papel exclusivo. Antes de comenzar, hay que señalar que la palabra sexual no denota del todo este tercer concepto.
La realización del hombre como ser racional pasa por tener el concepto de persona, sin embargo, el calificativo de persona ha sido ampliamente utilizado para designar la racionalidad misma del ser humano, queriendo denegar la realidad animal que nos rodea. Y debe ser más complejo y completo que eso, así una persona sería aquel ser humano que habiendo admitido su concepción animal equilibre ésta con su racionalismo. Es posible aclararlo con un ejemplo: si a un sujeto experimental humano le concediesemos todas las libertades posibles, asegurándole un suministro continuo y adecuado de comida y agua y una relación social satisfactoria con sus congéneres, y una vez establecido en una rutina tal que supiese siempre cubiertas sus necesidades básicas de hogar, vestimenta, ocio... el siguiente paso que tomaría sería el de procurarse un mayor beneficio en las actividades que realizase, ya para tener más suministro de alimentos o bebida, o creándose nuevas necesidades que quedarían descubiertas. El causante de este desacuerdo se relacionaría con un desequilibrio entre razón y concepción. Así, el racionalismo extremo del ser humano, lo condenaría a un irracionalismo más agresivo incluso que el animal, esto explicaría las guerras entre ser humanos (ya no incluso naciones distintas, si no dentro de la misma), el afán de poder, los workaholic, el stress y la ansiedad, la depresión, la frustación, las nuevas necesidades que nos brinda la teconología...

lunes, 25 de enero de 2010

Fábula del becario y la raposa

Érase que se era, en un país no demasiado lejano, un ufano estudiante que por su buen hacer y su pellizco de suerte fue seleccionado para el disfrute de una beca en sus meses de vacaciones.
-"¡Que suerte la mía!-exclamó entusiasmado el estudiante- así podré hacer y aprender algo de ciencia y de paso, conocer una posible salida al mundo laboral, que se aproxima fatidicamente".
Con esto pasó a convertirse en becario. Se decidió a contactar con varios proyectos para tantear sus posibilidades y ver cual sería su opción más adecuada. Entre los encargados de estos se encontraba la raposa, quien al conocer el perfil de nuestro becario se mostró encantada con el mismo y le colmó de buenas palabras, de halagos, de lisonjas,
-"Yo te acepto conmigo, no sigas buscando más cosas, quiero a gente tan buena y comprometida como tú"-
¡Maldita vanidad! La lengua viperina de la raposa había hecho mella en el becario, que se despreocupó de seguir tanteando proyectos y se centró en el resto de sus ocupaciones.
Y fueron pasando los días hasta el momento en que comenzaba la beca, y el becario se dirigió con paso decidido al lugar de trabajo de la raposa. ¡Cual sería su sorpresa cuando al entrar vio una ausencia total de orden, el caos sobre mesa sillas y estanterías en el despacho! La cosa empezaba regular, pero el optimismo del becario le echaba hacia delante. -"Seguro que el laboratorio es mejor..."-
Y llegó al laboratorio... su lugar de trabajo era una acumulación de cajas viejas de galletas y otros productos alimenticios llenas de matraces con Dios sabe qué productos, lleno de polvo y suciedad y con material del tiempo de Maricastaña... Nada de ausencia de caos. Los productos se acumulaban sin orden predefinido, armarios viejos llenos de botes, algunos oxidados, con productos pasados de fecha. La raposa, no sabemos si por cierta manía persecutoria, tenía énfasis por guardar todo para un posible uso futuro, que finalmente no se daba y que no hacía más que contribuir al desorden y al caos; cuentan que de las primeras tareas del becario fue ayudar a pasar los prodcutos desde una nevera averiada a otra nueva, la raposa al ver la nevera nueva no lo dudó e incluso guardó para más adelante las bolsas de plástico que envolvían las baldas de la nevera nueva...
Lo peor no había hecho sino empezar: el inexperto becario, de inmediato se vio desbordado por las numerosas tareas que debía realizar, se afanaba en intentar cumplir los requerimientos de la raposa, que por otra parte nunca estaba presente en el laboratorio, pero no tenía práctica ni destreza suficiente y ocurrió lo que tenía que ocurrir... Un accidente laboral, quemadura de segundo grado en la muñeca izquierda y la región interdigital de la mano derecha; la culpa: 2 rotavapores, 2 reacciones y la purificación de 40 gramos de producto por separación en columna de gel de sílice en cloroformo... ¡de forma simultánea! No cabía en cabeza semejante labor en manos de un becario recién llegado. El resultado: 4 días de baja laboral y unas pequeñas cicatrices, y la excusa de la raposa: -"No, es que cuando viniste el lunes y te lesionaste estabas muy rojito, habías estado tomando el sol durante el finde semana, ¿verdad?"-
El becario no lo podía creer, además de haberse lesionado por una intransigencia monumental, era él quien tenía la culpa...
Tras la baja continuó la rutina diaria en el laboratorio: a días trabajaba solo, la mayor parte del tiempo se veía superado por el trabajo y le estaba cogiendo una verdadera aversión a la química por culpa de la raposa, esto fue minando las ganas y la ilusión del becario que se iban disipando poco a poco entre vapores de éter y disoluciones saturadas de permanganato. A veces sentía ganas de abandonar, y sólo la ayuda inigualable y el apoyo continuo de su paciente compañera de fatigas en el laboratorio, a quien siempre estará profundamente agradecido, hizo que sacase fuerzas de donde no las había y llegase al tramo final de su aventura investigadora.
Final de disfrute de la beca y el becario volvió a ser el estudiante inicial con unas cuantas lecciones aprendidas para la vida, un curso intensivo en técnicas y manejo de material de laboratorio y algún que otro euro más en el bolsillo. Sin embargo, esta primera experiencia laboral no podrá olvidarla fácilmente. A pesar de ello, las ganas de salir al mundo laboral están volviendo a intensificarse...

Moraleja:
"Nunca te fies de unas palabras bonitas, pueden dar lugar a una lección dura de aprender"

Nota: a pesar de lo acontecido a nuestro becario, hubo compañeras que disfrutaron aprendiendo con dicha beca. La culpa no es de la ciencia. El problema fue con la elección de la raposa