sábado, 26 de junio de 2010

Del amor

Después de una breve pausa, retomo las lecciones de filosofía barata tratando el complejo tema del amor. Aunque a priori pueda parecerlo, amor y animalismo no son dos conceptos que estén enfrentados.
En la entrada "De la faceta sexual del hombre" expliqué resumidamente la necesaria búsqueda de un equilibrio entre razón y el carácter animal (natural para no conllevar a falsas connotaciones).
El concepto de amor puede ilustrarse fácilmente por la relación materno-filial. Si analizamos el mundo animal con ojo crítico, no existe en la naturaleza un sentimiento al que podamos calificar como amor: los animales se mueven por puros instintos dirigidos hormonalmente para reproducirse y conservar su especie. Sin embargo, al estudiar la relación madre-hijo de algunas especies, el instinto de protección maternal puede asimilarse bastante al amor. Desde luego, una de las cosas más aberrantes que el exceso de razón humana ha conseguido es el hecho de que ciertas madres abandonen a sus hijos al nacer o que haya hijos inqueridos... Claramente, la culpa no es de los hijos... Es una carencia completa de amor, eliminando incluso el instinto de perpetuación de la especie. Tengo la firme convicción que el sentimiento de amor más bonito y fuerte es el que puede tener una madre con sus hijos, han sido creados en su seno, ella los ha formado en su interior, vínculos, misma sangre... El equilibrio natural se establece al nacimiento entre madre e hijo, el seguir conservandolo depende de si somos capaces de moderar la razón y saberla llevar correctamente. Si incluso antes de nacer, el equilibrio se desplaza demasiado en cualquiera de las dos partes, el hijo tendrá secuelas posteriores por falta de amor.
El concepto del amor en pareja es mucho más complejo. Los animales no se enamoran, en la naturaleza se dirige todo hormonalmente. Sin embargo el ser humano es capaz de establecer vínculos racionales sin requerir un condicionamiento hormonal gracias a la razón. Mi concepto de amor entre dos personas se basa en la afinidad: de la misma forma que al nacer se establecen vínculos materno-filiales, es posible establecer vínculos entre dos seres humanos, que se sientan cercanos y compenetrables. El sentimiento de "mariposas en el estómago" no es más que el presentimiento de afinidad con la otra persona. Si dicho presentimiento se confirma en una relación, se confirma que existe un equilibrio razón-ser natural que posibilita la continuación de la relación con un sentimiento que se fortifica cada día más, hasta consolidarla. He aquí el amor.
Por otra parte, existen distintos rangos de vínculos a establecer hasta llegar al amor: concebido como la "regla del 5", se establecen cinco estadíos en los que el vínculo entre dos personas se va fortaleciendo. Es posible ascender, pero es muy dificil descender, y el número de personas que pueden localizarse en cada estadío disminuye a medida que ascendemos.Además, los estadíos no son continuos, podemos pasar entre ellos. Los estadíos son:
1-Instinto: el más básico y puramente animal, una atracción por el físico de otra persona, quizá controlado hormonalmente según las necesidades.
2-Deseo: comienza a tener importancia la razón, excesiva probablemente en este primer estadío. El deseo se produce con el conocimiento exterior de otra persona y conlleva una búsqueda de placer (excesivamente racional). Las relaciones que se establecen tomando como base el deseo suelen fracasar.
3- Afecto: la razón se equilibra con el ser natural. Se establece un vínculo fuerte con otras personas después de tener ocasión de haberse conocido más profundamente. Las relaciones de afecto suelen ser numerosas pero no son excesivamente duraderas. Si no se consigue pasar al estadío siguiente, probablemente se pierda.
4-Cariño: prácticamente el equilibrio máximo. Poderoso vínculo entre personas afines o complementarias. El número de relaciones se reduce considerablemente pero los vínculos establecidos son muy fuertes y duraderos.
5-Amor: afinidad absoluta y complementariedad total entre dos personas. Equilibrio total. Es el vínculo más fuerte y se establece con muy pocas personas. Sin embargo, si este vínculo se rompe es posible cambiar totalmente la relación y pasar fácilmente al rechazo.

Resumiendo, desde mi punto de vista, el amor es un concepto de afinidades entre dos personas, en el que existe un perfecto equilibrio entre racionalidad y naturaleza que consigue establecer un vínculo poderoso entre ellos.